Anoche me quedé viendo la conferencia de prensa de los presidentes Chávez y Correa. Está claro que el carismático venezolano me hace ruido en muchos aspectos. Pero lo miraba, lo escuchaba y no alteró mi atención ni la de mi dedo acostumbrado a zapinnear. El tipo tiene un manejo oral y una llegada que muy pocos tienen. Eso sí, quizás en muchas cosas no estemos de acuerdo y está bien que así sea. Pero qué liderazgo.
Fue lo último que viví antes de entrar al maravilloso mundo de los sueños. El conflicto entre las fronteras, las muertes, las responsabilidades y las diferencias políticas. Con ese paisaje color guerra cerré los ojos y me alejé.
Hoy, cuando desperté, y empecé con mi circuito, me sentí identificada con esa Cristina combatiente que el diario Critica puso en tapa. Tanta FARC, tanto Chávez, tanto verdor… A ver si esta noche me quedo viendo un especial de los teletubies.