Hace rato que no vivía una semana tan rara como la que acaba de pasar. El lunes arranqué con una inundación veneciana que de romanticismo tuvo nada. Y como bonus track: corte total de luz. Me vi evacuada en mi propia casa, sin luz y con mosquitos que se reían de mi caótica escena. Encima no pude matarlos porque la pastilla se enchufa. Odio el espiral y nunca encuentro el Raid correspondiente al bicho de turno. Busqué el mata moscas y mosquitos y encontré el de polillas y larvas, cucarachas, garrapatas y pulgas. Un fiasco.
La semana siguió así: Lunes, martes, miércoles, jueves y viernes. Mis cinco primeros días en mi nuevo trabajo. Cambié oficina de chicas a una de muchos chicos. Pasé del primer piso al segundo. Sale Zapping, entra CQC. Los temas del almuerzo seguramente serán distintos. Ya no hablaremos de depilaciones y experiencias sexuales. O sí. Por lo pronto, es raro adecuarse a un nuevo lenguaje oficinístico y sobre todo masculino.
Viernes, de nuevo Venecia. Terminó como empezó. Agua, agua y agua.
Y raro es sentirme cómo me siento. Entre nosotros…
Cuidado con los buitres… O no.
estamos en la misma
semana de cambios muchos
te adoro amiga
bacci
más que encendida, inundada.
rara como inundada, tía linda. así.
congrats por los 2 añitos!
cambios. inundaciones. encendidos y muy pocos apagados.
besossssssssssssssssssssssssss
tarde pero volvi a leerte!
http://www.youtube.com/watch?v=EZPsgaanZX8, los cambios son siempre para mejor, de lo malo aprendemos peladita!
besoooooooooooooooooooooooo