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Entries categorized as ‘Artículos/notas que otros escriben y que yo disfruto’

La gordura y la genialidad

Marzo 17, 2008 · No hay comentarios

Les convido la columna de ayer de Rafael Gumucio de El Mercurio. Entre otras cosas sobre los kilos de más, dice que: “es cierto, los gordos se matan comiendo, pero también los deportistas se matan trotando, y los yogui se matan meditando”.

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San Francis

Marzo 14, 2008 · No hay comentarios

No dejen de leer esta entrevista que le hiciera Zanoni, hace como 13 años, al descubridor de Diego Armando. Ese señor, que se llamaba Francis Cornejo y murió esta semana, indudablemente tocó el cielo con mano de Dios.

¡Gracias Francis por tan mágico regalo!

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La ciudad de Cortázar

Marzo 11, 2008 · No hay comentarios

Acá les dejo un interesante relato de Luisgé Martín que salió el sábado pasado en Babelia. El texto cuenta cómo el escritor español llegó a conocer los tejados parisinos de Cortázar desde la ventana del propio autor de Rayuela. Y, entre otras anécdotas de ese auspicioso viaje de 1981, recuerda cómo eran los tiempos del correo sin Gmail.

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Ser feliz, según el papá de Clemente

Marzo 7, 2008 · 2 comentarios

Cristián Warnken es un conocido entrevistador chileno. Además es profesor de castellano, periodista y escritor. Por su programa “La belleza de pensar” han pasado grandes literatos de estos tiempos, gente de la cultura y del saber, entre tantos seres. Desde ya, busquen los videos en YouTube.
El tema es que en la navidad pasada, el hijito del periodista murió ahogado. Se llamaba Clemente y tenía tres años. Ayer, el papá de Clemente nos escribió esto…
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Cristián Warnken
A ti

A ti que lees estas líneas, que estás bajando por una de las tantas autopistas de la ciudad en esta mañana de marzo o, tal vez, estás en un vagón del Metro -con la mirada extraviada, como todos los que viajan a esta hora-, o paladeas el primer café y recorres distraído las páginas de este diario, buscando algo que no sabes qué es. A ti, que llevas a tus hijos al colegio y que acabas de no escuchar una pregunta que te hizo tu hija más pequeña, porque estabas pensando en otra cosa. A ti, que acabas de salir de la ducha y te ves un instante en el espejo. A ti, que pasas rápido a mi lado y casi me empujas y no me ves. A ti, que -con apenas 18 años- te levantas con el tedio pegado en el alma y te enchufas al computador para no abrir la ventana de tu pieza que da al jardín. A ti, que miras a tu marido todavía dormir a tu lado, y ves su nuca y su piel gastada, y sientes en el centro de tu pecho un hueco, la sensación de un cansancio del que quisieras huir a miles de kilómetros de ahí. A ti, que estás comprando el pan sin emocionarte con su olor y su temperatura. A ti, que entraste al cajero automático y descubriste que el saldo de tu cuenta era negativo, y sientes miedo, rabia, angustia. A ti, que acabas de dejar a tu niño en la sala cuna y te fuiste sin cantarle esa canción “que a él tanto le gusta”. A ti, que acabas de entrar en la oficina y te dispones a iniciar un día igual a todos los días, trabajando sin amor por lo que haces, como pieza de un engranaje que te devora.

A ti quiero agarrarte de la solapa, del brazo -con respeto, pero con fuerza-, a ti quiero detenerte en tu carrera loca y decirte lo que tal vez nadie te ha dicho nunca, porque no se enseña en los colegios ni aparece en los diarios. Yo no soy nadie para quitarte cinco minutos de tu atiborrada y desesperada agenda, soy uno más entre los millones que bajan esta mañana a comenzar un día más en la ciudad. Entonces, ¿por qué habrías de desconectarte de tu “iPod” o apagar tu celular para escucharme? Pensarás acaso que soy un predicador más, un vendedor de seguros, o alguien que quiere robarte a plena luz del día. Sé que me mirarás con recelo, con molestia, con desconfianza.

A ti, que me oyes pendiente de tu reloj, quiero decirte, antes de que desaparezcas devorado por la multitud: “El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno”.

¿Y eso era todo? -me dirás-. Sí, y te digo: todo lo demás, fuera de eso, es nada.

Si te he agarrado de la solapa y te he abordado a esta hora de la mañana de este jueves que escribo es para decirte que eres feliz y no lo sabes. Y que eso que te dije lo dijo una vez un hombre como tú, que se llamó Dostoyevski. Y yo, ¿quién soy para hablarte así, para entrar en tu privacidad y leerte la cita de un ruso que no conoces? Yo soy el muerto. Yo estoy muerto, tú estás vivo.

¿Muerto tú? -me dirás-. ¡Pero si puedo tocarte y verte y oírte!

Sí, pero estoy muerto. Yo me levantaba en las mañanas como tú, prendía la radio como tú, paladeaba un café como tú, miraba distraído las primeras nubes en el cielo, y llevaba a mi hijo al jardín, y no sabía que era feliz, que estaba vivo. No lo sabía, como tú no lo sabes, como no lo saben tantos que no pisan con placer las primeras hojas del otoño, que no se detienen a ver los primeros rayos de luz colarse por la ventana para entibiar la piel del o la que duerme todavía a tu lado.

Pero esto, en realidad, no me lo enseñó Dostoyevksi, sino mi pequeño hijo Clemente, un niño como millones de niños que en este momento son llevados al colegio, un niño que me hizo una pregunta que no escuché una mañana de un jueves como hoy. ¡Eres feliz y no lo sabes! Eso es lo que enseñan los niños que mueren, eso lo aprendemos de un golpe los que morimos con ellos, eso es lo que los vivos como tú no pueden escuchar.

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Atravesando al Indio Solari

Marzo 4, 2008 · No hay comentarios

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Si sos devoto del siempre silencioso Indio Solari, acá te convido una entrevista que le hizo, hace un tiempo ya, el buen periodista, y amigo de la casa, Maxi Tomas.

Disfruten que no tiene desperdicio.

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El señor Anagrama

Marzo 3, 2008 · No hay comentarios

El suplemento dominical Artes y Letras del diario chileno El Mercurio publicó ayer una entrevista al editor literario Jorge Herralde, quizá el más importante del mundo hispano en la actualidad. Acá, sus palabras.

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Análisis del consumo según Cicco

Febrero 26, 2008 · No hay comentarios

Me gusta Cicco porque no tiembla cuando escribe ni se muerde la lengua antes de hacerlo. Su atrevimiento con sentido, sus porqués, su forma. En definitiva a uno le gustan o no las formas del otro. Y ya. A mí me gusta leer lo que escribe este joven periodista lampiño y fresco. Acá, una nota con brillantez…

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Preservar las instituciones

Febrero 25, 2008 · No hay comentarios

Les recomiendo esta entrevista que una periodista de El Mercurio de Chile le hizo a Álex Grijelmo: español, defensor de la lengua, presidente de la agencia EFE, responsable de la redacción del manual de estilo de El País, periodista, entre otros datos destacables.

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