Irma y Haydée miran Esperando la carroza. “Minusválida mental”. Tiradas en el futón se rien a carcajadas con cada diálogo. Es la una de la madrugada y es hora de mover los cuerpos de ahí. Sale bar en Palermo. Siempre todo es en Palermo. Eso aburre tremendamente a Irma y Haydée. Pero van. Irma se quita el pijama mientras Haydée trata de ponerle color a su cara.
Noche palermitana. Cerveza. Gente de tele. Charlas. No da para más. Hay una fiesta a dos cuadras de acá. Nicaragua y algo. Ellas también van. Y se quedan cinco minutos por reloj. Las tías Irma y Haydée tiran hasta las tres de la mañana. Está decretado. A las tres cero cuatro están metidas en la cama. Un saludo para el gato Monchi que se inmoló en la pared oeste del cuarto de Irma y cerrar los ojos. Una, pijama a rayas; la otra, a lunares. Mañana será otro día Irma. Cualquier cosa me despertás Haydée.
Domingo. Recién abiertos los ojos.
Haydée dice que quiere ir al mercado de pulgas a comprarse un marco. Quiere enmarcar un pizarrón y ponerlo en el living de su casa. ¿Pizarrón de qué color? Ambas empiezan a jugar con las opciones. Qué pega. Qué no. Haydée dice que tiene que ser verde o negro para que se pueda escribir con tiza. El blanco es una chotada porque se escribe con fibrón. Irma dice que la pizarra blanca es de escuela de inglés.
San Telmo. Mercado. Achicoria. Osobuco. Marcos de cuadros. Muñequitas antiguas. Fotos viejas. Ellas revisan todo. Haydée mide marquitos. El viejo le habla mucho. Para Irma todo huele a domingo. Recuerda la fuente con la pasta de la nona. Y el estofado. Tres de la tarde. Hay que parar para comer. Estados Unidos y Defensa. Mi tío se llama el lugar. Irma, tapa de asado con papas al horno. Haydée: milanesa a la napolitana (sin jamón) con papas fritas. Coca light. Coca normal.
Domingo. Acompañamiento. Haydée compró platos y ensaladera antigua. Tiene el juego. “¿Quién te enseñó a dejar el teléfono descolgado? Nadie, aprendí sola”. Vuelve Esperando la carroza. Caminan. Se rien. Se abrazan. Sólo les faltó comer garrapiñadas calentitas.
Hasta la próxima compañia Haydée. Te quiero.
Publicado en Irma y Haydée