El editor de Carver

“…No cabe duda de que le permitió a Carver llegar a la gloria más rápido, pero quizás le prohibió realmente llegar al fondo de sí mismo. Domesticó a la bestia, al alcohólico pobre y desheredado que venía del centro de los Estados Unidos y lo hizo legible y querible para los lectores del New Yorker… “*

* Extracto de la columna de ayer de Rafael Gumucio en El Mercurio. El artículo completo acá.

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