Archivo de la categoría: Mis cosas

due anni

Me olvidaba. Este humilde y collagero espacio cumplió dos años de posteos. Y a pesar de no haber sido la persona más constante del condado a la hora de postear, brindo por la buenaleche que supimos conseguir. Gracias a los lecheros de siempre.

mes

Acá estoy. No sé si por mucho más tiempo. Lo estoy pensando. En todo este tiempo: vacaciones, arena blanca, libros nuevos, descanso y no tanto, hospital, mariposas, abrazos, besos, conocernos, novedad. Ana Prada dice que de tus besos no se sale. ¿Será?

año va, año viene

Recién esta semana termina el año real.  La familia volvió a su lugar. Se acabó el pan dulce y los mosquitos desaforados se quedaron en Torcuato. Ésta es mi última semana de trabajo y empiezo mis vacaciones tan esperadas. Quince días sin TV. Sin escándalos de verano ni Sandro de América. Ya se termina. Faltan cinco llegadas a horario, cinco abrir planilla de archivo, cinco loguear. Sólo cinco.

El lunes empieza mi 2010. Ya me trajo lindos regalitos por adelantado. Uno que hace un jugo divino (la Philip juicer que me gané en mi laburo). Otro que tranquilizó mi salud. Y el más inesperado: un helado con una yapa preciosa.

felicidades para mí

Sí, estuve ausente. Fuera del despacho de la buena leche. Pero acá estoy nuevamente. Pasé un ratito para desearles feliz todo y para decirles que finalmente los resultados médicos dieron bien. No tengo nada de nada. La biopsia-noticia es mi mejor regalo de navidad. Hoy me mamo con un ananá fizz. Salud.

reflexión corporal

¿Cómo me van a discutir eso? El cuerpo femenino es mucho más precioso y erótico que el masculino. ¿Qué tanto? Ayer hubo debate y todos señalaron que estoy más cerca del lesbianismo por apreciar la desnudez de una mujer. Entonces soy la más torta de las camioneras, viejo. ¡Qué hambre! Por ahora sólo probé hombres y a decir verdad me gustan demasiado. Y si un día me gusta una camionera Marta no me voy a hacer ningún problema. Que me haga puré Cica y me demuestre que ellas también pueden gustarme. ¿Qué tanto?

raro pero encendido

Qué lindo domingo. De principio a fin, lindo.

dale gracias

La noche del viernes fue, sin duda, una postal que no olvidaré jamás. El concierto de Spinetta fue mágico. Nunca pensé que podía emocionarme tanto. Ya lo había visto muchas veces, en todos los formatos, solo o en banda, Trastienda o Paseo La Plaza, segunda fila de un teatro, al aire libre, etc. Y sin embargo el impacto del viernes fue único. No me importó el frío ni la hora ni la incomodidad del estadio. Escuchar en vivo temas que sólo había escuchado en discos fue un regalo maravilloso. Y sí, soy Spinetteana y me emociona saber que fuí parte del show que ya se convirtió en documento histórico. Ver a Spinetta Jade, Invisible, Pescado Rabioso, Los Socios del Desierto, Almendra; todos en una misma noche fue sublime. Qué regalo incomparable e irrepetible, mamita querida. Gracias Luis por tu obra.